1. Cuando llegaste, ¿qué?

Nos Alive: Con pocas secuelas del primer día, apurada la cerveza que abrimos en el tren rumbo a Algés, los guiris, mas rosas y menos ansiosos que el primer día (¿por qué les gustara tanto ponerse purpurina en la cara?), y esbozados los primeros zarandeos bailongos gracias al DJ del Portico NOS, todos adentro.  El día pintaba tranquilo. Y así lo fue, hasta que… (continúa en “quién lo petó”)

BBK Live: Azealia Banks me recibió desde el escenario principal con su mezcla de rap y electrónica. Ella desprende mucho carisma y le pone mucha energia pero le falta pegada y sólo en momentos muy concretos me gusta lo que hace. Por su puesto cierre de concierto con su hit '212' y yo dándolo todo aunque sólo eran las 20:00.

2. ¿Quién lo petó?

Nos Alive: T H E P R O D I G Y. Fíjate que todos los que estábamos allí empezamos reticentes, aunque el tema con el que empezaron a destrozar el escenario principal fuese el mítico ‘Breathe’.

Quizá la culpa había sido de la programación el resto de la jornada, varios (muchos) escalones por debajo en potencia de lo que lo estaban estos británicos que lo petaron en los 90 con su discazo The Fat of The Land.

Keith Flin con sus míticos moñitos, Maxim con sus inconfundibles rastas, y soltando más ‘fucks’ por minuto que en ‘El Lobo de Wall Street’, tardamos cuatro temas en entrar en aquello que algunos llaman concierto, y otros preferimos decir “destroza piernas”.

Era una opción de “entras o te largas”. De estar arriba o mejor te bajas. Pero arriba, arriba. El Everest del arriba. Y allí fuimos, al Kilimanjaro de la juerga, terminando en una catarsis apoteósica con “Smack My Bitch Up”. Peineta elevada al infinito para el BBK. Absolutamente alucinante. Oh, my fucking Prodigy.

BBK Live: Unos franceses llamados Shaka Ponk, tuve que buscarlos en la wikipedia, que pusieron a todos a bailar como locos a las 02:00. Una de las bandas más raras y curiosas que he visto nunca, rock metalero mezclado con sonidos electrónicos, unos visuales impresionantes y un cantante loco que no paraba de moverse saltar e interacturar con el público.

Ayer tuvimos muchos conciertos tranquilos seguidos, James Bay, The Jesus and Mary Chain, Alt-J y Ben Harper. La gente que quedabamos en pie queriamos nuestra ración de fiesta festivalera y la encontramos en Shaka Ponk.

Shaka Ponk

3. ¿Quién pichís pichás?

Nos Alive: El ocaso es la hora privilegiada para aquello evocador de decir "¡pardiez, que bonito está el escenario!". Quisieron aprovecharse de ese climax perfecto los Sheppard. Lo intentaron con sonidos australianos y el pelo de Katy Perry, tratando de contagiar el buen rollito playero a un público poco receptivo. Resultaron sosos y sin carisma. Un rollo, vamos. Lo que viene siendo un ‘One hit wonder’ reconocible solo cuando tocaron ‘Geronimo’. Os sonará por un anuncio de la tele…

BBK Live: Ayer fue día de mucha música y de los seis conciertos que vi diría que el que me dejó más frio fue el de The Jesus and Mary Chain. Tenían un horario envidable en el escenario principal y no conectaron con el público o mejor dicho el público no conecto con ellos. La mayoría de la gente no les conocía mucho y se notaba la frialdad entre los asistentes, una pena porque es un grupo mítico que tienen un puñado de temazos incontestables.

4. La sorpresa

Nos Alive: La rapera Capicúa abarrotando de locales la ‘carpa macarra’ (el apodo cariñoso del Palco NOS Clubbing). “Gostoso” incluso para los que no teníamos seña previas de esta joya procedente de Oporto. Gratísima sorpresa descubrir el corazón ‘rapper’ de Lisboa. Conquistada perdida cuando Ana Matos (ji ji ji) Fernandes remató con un contundente “vamos facer barulho”. Mola.

BBK Live: La sopresa fueron Shaka Ponk pero no quiero repetirme y por eso me apetece resaltar que también me sorprendió James Bay. Sabía que es el chico de moda en el Reino Unido y conocía su hit 'Hold Back The River', pero no me esperaba que me gustará tanto y que saliera del concierto con la melodía de la canción metida hasta la médula. Me esperan horas escuchando a James Bay cuando vuelva a Madrid y la culpa la tiene su concierto de anoche.

5. El concierto en el que hice amigos

Nos Alive: Como suele ser habitual entre los fieles devotos de Munford & Sons, cuando les tocó el turno a eso de las 22.30, todos coreamos ‘I Will Wait’, saltamos con ‘The Cave’ y nos apiñamos cual hermanos de sangre en el Palco NOS. Fue una mística celebración del paso del folk más íntimo al más potente (y bailable) rock de estadio. En poco más de una hora, los británicos son capaces de envolverte y atraparte en ‘Lover of The Light’ o ‘Little Lion Man’, y lo hacen con destreza.

Una pena que parezca que, con el paso de los años, van perdiendo la capacidad de sorprendente. Vamos, que siempre suenan a lo mismo. Visto un concierto, vistos todos.

BBK Live: Pues en la carpa y tras todo el día de conciertos nos pusimos a botar con la sesión de ChromeoDJ. Allí no hicimos amigos pero nos comimos codazos, sobacos, copas derramadas y borrachos chocones. Los del BBK Live deberían considerar hacer más grande la carpa, no se puede estar.

6. Aproveché para cenar

Nos Alive: Los damnificados de la segunda jornada, con demasiadas incompatibilidades de horarios, fueron Kodaline (estábamos descubriendo a Capicúa), The Ting Tings (estábamos haciendo amigos en Mumford & Sons) y Future Islands. En este ultimo sí aprovechamos para cenar (en la estupenda sala de prensa, por cierto) porque se nos figuraba imposible atravesar la marabunta que estaba marabunteando entre el NOS y el Heineken en el poco tiempo que había antes de que los The Prodigy saltasen al escenario. 

7. Agujetas para el personal

Nos Alive: Pues única y exclusivamente con The Prodigy. Pero esto no están siendo agujetas, es dolor, mucho dolor. ¡Auch!

BBK Live: Aprovecho aquí para señalar el fallo de cartel de la organización. Un festival del tamaño y la fiesta del BBK Live no puede programar el sabado seguidos cuatro grupos tan tranquilos. La gente viene a estos festivales a saltar y darlo todo, algo que anoche no tuvimos.

8. La anécdota:

Nos Alive: Roisin Murphy saliendo al escenario vestida de “señoras qué (bolsito incluido), para ir transmutándose canción a canción con los más bizarros estilismos. Incluso llegó a convertirse en la Luna (¿de quién os creéis que se copia Lady Gaga?).

Eso sí, se iba enfundando todos los disfraces sobre un elegantísimo vestido de lentejuelas, propio de las discotecas más cool de los ochenta. Que tía más guay.

Roisin Murphy


BBK Live: El cantante de Shaka Ponk lo estaba gozando tanto que se tiró de espaldas al público. Vi el concierto desde quinta fila y casi me toca sujetarlo, de momento el concierto más fiestero de todo el festival.

9. Hazte un balance final: Lo mejor…

Nos Alive: The Bleachers (y The Prodigy, claro). Los ecos que nos habían llegado del BBK hicieron que cogiésemos a esta loca banda de Nueva York con ganas.

Para las cosas de la risa, anunciaron que estaban a punto de saltar al escenario hacienda sonar el ‘Tomorrow’ del clásico musical ‘Annie’.  Dicen algunos que estos Bleachers les recuerdan a los Killers en sus buenos tiempos, si es que algún día dejaron de serlos.

Con más energía que tú cuando te tomas cinco cafés un lunes chungo. nos conquistaron con ‘Wild Hearth’, un poco más con ‘Roller Coaster’, y ya del todo cuando el vocalista,  Jack Antonoff, saltó al público para cantar su tema más conocido ‘I Wanna Get Better’. Para comérselos.

*PD: Dejadme añadir un marujeo: Antonoff es pareja oficial de Lena Dunham desde el 2012. Hasta aquí la crónica rosa.

BBK Live: James Bay con la puesta de sol cantando 'Hold Back The River', Ben Harper virtuoseando con el slide y Shaka Ponk liandola al final de la noche.

10. … y lo peor:

Nos Alive: Los 45 minutos en el dique seco (musical) entre el final de James Blake y el inicio del concierto de Roisin Murphy, parón absolutamente matador. Eso, y haber programado el electro pop elegantón de esta última a una hora indecente.

Todo lo anterior, y la gente que hace fotos en los conciertos con un Ipad.

BBK Live: La falta de un grupazo que conectara con el público. No lo consiguieron ni los Mary Chain, ni Alt-J, ni un Ben Harper cuya música, por mucho que me guste, no encaja a medianoche. El año pasado en ese mismo día y horario tocaron The Prodigy y claro fiestón por todo lo alto.

Fotos con iPad