1. Cuando llegaste, ¿qué?
Nos Alive: Subidón con el DJ que nos recibe en lo alto del Portico Nos Alive (que hay que cruzar para entrar, todo un acierto) para una jornada que acabó siendo mas tranqui de lo que predecía. Guiris rosas por los suelos ya desde primera hora, padres con hijos (haberlos hailos) y bandas desatando la locura del público con un simple "obrigado". Empezamos bien.

BBK Live: Llegamos un poco tarde a los conciertos por culpa de la subida al monte Kobeta, que es un poco infernal. Lo compensa el aire del monte y las vistas de Bilbao durante el camino, que son inmejorables. Nos recibió el macrobotellón en la entrada y en lo musical Counting Crows empezando su show.

2. ¿Quién lo petó?
Nos Alive: MUSE. Muse. Muse. Muuuuuuuse. Abramos aquí un espacio para palabrotas, onomatopeyas y nombres de suegras pasadas para ilustrar lo que hicieron los de Teignmouth. Ellos, lo mejor de ayer noche, tuvieron que salir a destrozar el Palco NOS para demostrar quien manda aquí (DIOS, ¡que nos quedan dos días más!)
Cantar saltar corear. Epifanía. Qué deleite de rasgar las guitarras, que potencia en directo. Es que ni cuando cantaron Madness decayó el ánimo de sus adeptos. 
Fue el concierto que no quieres que acabe nunca. El concierto en el quedarse a vivir. Empadronaos en Starlight. Montad el campamento en Uprising. Morid en Knights of Cydonia.

Muse en el Nos Alive

BBK Live: Los reyes de la noche fueron Mumford and Sons, era el concierto estrella y no defraudaron. El problema es que la gente lo dió todo con sus temazos más conocidos de los dos primeros discos, 'The Cave', 'Little Lion Man' y 'I Will Wait', pero en las nuevas canciones se notaba el bajon. Eso sí, los momentos cañeros fueron lo que todos buscamos en un festival, coros, abrazos, saltos y la masa encendida.

3. ¿Quién pichís pichás?
Nos Alive: Ben Harper, bonito y resultón, pero ya cercanas las 9 de la noche (las 10 en el BBK) el cuerpo ya pedía empezar a entrar en materia. Tocó flojito, como cuando montas una fiesta y no quieres molestar a los vecinos. Su público, en principio entregado, se fue deshinchando mientras el americano se empeñaba en acariciarles los oídos con Still my Kisses o The Woman in You. Emoticono de la cara pocha. Haters, venid a mí. Aquí os espero.

BBK Live: Pues sólo vimos cuatro conciertos, pero si tuviera que decir uno que no me convenció del todo diría que Counting Crows. El grupo californiano no conectó con el público, sus momentos cañeros no son lo suficientemente cañeros y sus momentos tranquilos te dejan frío. Además, salvo tres o cuatro clásicos, la gente no se sabe sus canciones.

4. La sorpresa
Nos Alive: Elegante y romantico el calentamiento con James Bay. A eso de las 8 de la tarde perdía fuelle el sol, tomaba el testigo el británico, sabedor de sus cualidades para enamorar. Lo consiguió con Let It Go, Move Together y claro, con la maravillosa Hold Back The River.

BBK Live: Nunca pensé que lo diría, pero la sorpresa fueron Dover. Los madrileños se tocaron sus temazos de los 90, Serenade, Cherry Lee, King George y Devil Came To Me y pusieron a toda la carpa a gritar como posesos. Fue uno de esos momentos revival siempre mola tener y que si de mí dependiera pondría en todos los festivales a los que voy.

5. El concierto en el que hice amigos
Nos Alive: Con sus falsetes y su sonido de videojuego de Arcade, Metronomy no falla. Las hordas que se apuntaron a la primera jornada del Nos Alive de Lisboa para ver a Muse aprovecharon para apelotonarse antes en el secundario (y con una programación de gusto exquisito) Escenario Heineken. Allí bailaron temones como The Bay y The Look. Un apunte, tías: Molar es lo de Anna Prior, y no lo de las bloggers.

BBK Live: Eramos una pandilla grande y no dio tiempo a conocer a mucha gente. Pero como anecdota decir que en mitad de Mumford and Sons me encontre con toda la gente de promos de Antena 3, majísimos.

6. Aproveché para cenar
Nos Alive: Impás fatal para Cavaliers of Fun. Estar encajado en horario entre Alt J y Muse era "susto o muerte". Y ya os imagináis que al final... fue muerte. En concreto, un deceso de por lo menos media hora para coger un buen sitio para que los de Matt Bellamy saltasen al escenario. ¿Exagerado? ¿Por qué creéis que se agotaron las entradas para verles en sendos festivales?

BBK Live: Nosotros estamos en el norte y lo de cenar no se lleva, hasta que no llegamos al hotel no comimos nada en condiciones.

7. Agujetas para el personal
Nos Alive: Aproximándose a las 2 de la madrugada, era hora de agarrarse al mini de cerveza (por 3,50) y echar el resto con Django Dajngo. Tus piernas estaban allí para eso. Y a darlo todo, pensando que tu madre no te está viendo. Hoy mis agujetas tienen un único culpable. Flume fue solo para profesionales de la juerga, o para bailongos en plena forma.

BBK Live: Pues cuando más salté fue con Dover, fueron guitarreros y nos pillaron en el mejor momento, a medianoche y con las fuerzas todavía al máximo.

8. La anécdota:
Nos Alive: Que los portugueses Capitao Fausto, los sustitutos de la baja de última hora de Jessie Ware, acabaron lanzándose al público. Eso es tomárselo con energía.

BBK Live: Se fue el sonido durante 15 minutos durante la actuación de Disclosure. Tampoco importó mucho, porque su rollo, a medio camino entre el house de un garito hipster de Londres y la música de ascensor, no convencía a nadie. La gente los vio porque no tenían nada mejor a lo que meterle el diente.

9. Lo mejor…
Nos Alive: El vientecillo que empezó a soplar al caer la noche. Un desahogo. La carpa 'macarra' (de nombre real Palco NOS Clubbing), divertido espacio de transición entre lo dos grandes escenarios. Y los portugueses. Y Muse, claro.

BBK Live: Los momentos de subidón en Mumford and Sons con todo el público coreando, el remember de Dover y la inmejorable compañía.

10. … y lo peor
Nos Alive: Alt J en su salto al escenario principal (año anteriores tocó en el más reducido Heineken). Su rock sintético elegantón y su espectáculo de luces estaban llamados a ser el perfecto calentamiento para Muse. Y al final todo devino en una murga que dejó más que frío al personal. Que ni con Breezeblocks.
¡Y que están prohibidos los palo selfie! Aunque no todos se tomaron la prohibición en serio…

BBK Live: Lo peor de este festival son por un lado la subida al monte y por otro las aglomeraciones. El sonido no tiene pegas pero los escenarios están muy pegados y saturados, me pones a la 1:30 a unos Prodigy en el escenario principal como el año pasado y lo doy todo. Disclosure no me valen, ¿música de ascensor? No gracias.

Foto con el palo selfie