Alfredo Pérez Rubalcaba ha analizado en la jornada de resaca electoral, unos resultados que a pesar de ser malos para su partido "es un retroceso muy inferior al que algunos pronosticaban". El Partido liderado por Pere Navarro ha perdido ocho escaños en estos comicios y mientras el candidato catalán los ha calificado como "mal resultado", Rubalcaba ha admitido esa derrota pero con el matiz de "un resultado digno".

Ambos dirigentes socialistas ha comparecido ante los medios de comunicación, tras el peor resultado de la historia del PSC, han coincido en destacar el fracaso de la estrategia de Artur Mas que a pesar de ganar las elecciones ha perdido votos y escaños. Navarro ha subrayado que el presidente catalán no ha conseguido "uno de sus objetivos electorales, que era convertir al PSC en un partido residual". "Las elecciones nos llegaron en el peor momento, porque Mas las convocó no sólo para garantizarse una mayoría absoluta sino para convertir al PSC en un partido residual. Mientras que Rubalcaba añadía que había sido "un error el adelanto electoral" que ademàs de negar a Mas una mayoría que buscaba, "los catalanes lo han castigado".

El Secretario General del PSOE ha evitado valorar si el PSC debe formar o no, parte del próximo Gobierno catalán. Tampoco se ha atevido a responder sobre cuál debería ser la línea de actuación de CiU a partir de estas elecciones, aunque sí ha enfatizado a modo de opinión personal es que "CiU ha sido un partido que históricamente ha apostado por la moderación y sería importante para Cataluña y España que recuperase esa identidad". Y ha añadido, "no soy yo quien le tiene que decir a CiU lo que tiene que hacer".

Navarro ha recordado que el PSC facilitó la investidura de Mas en 2010, pero que sin embargo CiU no tiene ahora "credibilidad" para pedir el apoyo socialista después "de no haber cumplido ninguno de los compromisos de ese acuerdo".