Irina Shayk confirmó su embarazo con el actor Bradlye Cooper sobre la pasarela de Victoria's Secret al desfilar en ropa interior presumiendo de embarazo. Pero, a pesar de ser una noticia que todo el mundo sabe la pareja ha evita por todos los medios que nadie capte una imagen de la rusa embarazada.

Y es que, Bradley e Irina quieren llevar este asunto con la mayor intimidad posible. Aun así, ambos están tremendamente ilusionados la llegada de su primer hijo y no pueden evitar emocionarse cuando van al ginecólogo y les enseñan las ecografías del bebé, sobre todo en el caso de intérprete.

"Le encanta ver cómo su bebé crece dentro de ella", confirma una fuente muy cercana a ellos al medio E!News. "A ellos les gusta compartir esos momentos en los que el bebé da patadas, ¡No pueden esperar!", y es que Cooper no se separa ni un instante de su novia y está viviendo todo este proceso junto a ella.

Además, esta fuente añade sobre Irina: "Tiene algunos antojos por el embarazo y no es de las mujeres que cuentan las calorías, pero sí ha tratado de cuidarse. Aunque se siente más cansada de lo normal, trata de ejercitarse con moderación", publican. Y concluye alegando que la modelo desea ampliar la familia pronto: "Está deseando ser mamá, y quiere más hijos después de este".