Aunque el Fútbol Club Barcelona no está atravesando su mejor momento como equipo de fútbol, Gerard Piqué está de enhorabuena. El jugador ha sido galardonado como el mejor jugador catalán de la temporada pasada (2015-2016) y lo ha querido celebrar junto a sus hijos, Sasha y Milan, sus padres, su abuelo y su novia, Shakira.

Piqué se mostró muy sonriente y feliz, mientras que los suyos estaban tan orgullosos como emocionados. Sin embargo, los grandes protagonistas de la noche fueron los pequeños de la familia. Tanto Sasha (que parece estar totalmente recuperado) como Milan, no tuvieron ningún reparo en subirse al escenario, saludar a la gente y hablar por los micrófonos.

¡Qué traviesos! Y es que justo en el momento en el que Gerard recogió su premio, una 'estrellita' de color verde, su hijo Milan se lo arrancó de las manos y empezó a presumir de trofeo delante de los asistentes. El discurso del jugador pasó totalmente desapercibido y fue su hijo quien provocó las risas y la emoción entre el público.

Aunque según informan varios medios del corazón, no solo los pequeños protagonizaron momentos de lo más entrañables junto a sus padres, sino que la 'parejita' estuvo durante toda la gala dándose besos, compartiendo miradas de complicidad y dándose algún que otro apretón de manos.