Antes de ser mamá escuchaba las historias y anécdotas de otras madres y en ocasiones tengo que reconocer que tuve cierto miedo a la maternidad. Miedo no sólo por los cambios y nuevas obligaciones que ello supondría, sino también por la incertidumbre de qué sentiría, cómo sería, y cómo cambiaría mi aspecto físico. Alguna vez también me preguntaba si seguiría teniendo tiempo para mi, o si por el contrario pasaría a un segundo o tercer puesto el cuidarme y arreglarme.

Este post va dirigido a todas aquellas mujeres que tengáis pensado ser madre en un futuro | The Photoholic by Maquica Entrala del Valle

Una vez que fui mamá tuve claro que estos pensamientos son normales en una chica presumida, joven y primeriza, pero no deben de preocuparnos en exceso porque ser madre a pesar de ser muy duro en ocasiones es una de las labores más importantes que hacemos y con absoluta certeza, es el regalo más grande que nos da la vida y debe por tanto engrandecernos en todos los sentidos.

La maternidad como es normal cambió mi cuerpo los primeros meses, pero al tiempo todo volvió a la normalidad. Por supuesto que ser madre implica cambios, muchos cambios, empezando por nuestras hormonas pero también es cierto que es cuestión de organizarse, adaptarse y tomarse la vida con calma. Así que unos meses después de dar a luz volví a ser yo al cien por cien. Encontré ese punto de equilibrio en el que era y soy mamá, pero también tenía tiempo para mí.

Antes de ser mamá escuchaba las historias y anécdotas de otras madres | The Photoholic by Maquica Entrala del Valle

Una madre tiene que ser madre pero sin olvidar que ante todo es mujer y persona. Una mamá no es peor por dedicarse ciertos cuidados y mimarse, porque el sentirse guapa hace muchas veces que su estado de ánimo sea mejor. Algunas veces me han escrito mamás diciéndome que no tienen ni cinco minutos para arreglarse y sinceramente me parece un error. El tiempo hay que saber invertirlo y saber distribuirlo. Una cosa es que a una mujer le de igual pintarse, arreglarse o cuidarse pero otra muy diferentes es que no haya tiempo para ello. Ser madre sobre todo el primer año de vida necesita casi de las 24 horas del día para cuidar de nuestro pequeñ@ o pequeñ@s, pero no debemos de olvidar que al menos unos 30 minutos de esas 24 horas debemos de desconectar y hacer lo que hacíamos antes de ser mamás.

Alguna vez también me preguntaba si seguiría teniendo tiempo para mi | The Photoholic by Maquica Entrala del Valle

Así que desde mi punto de vista, antes de ser mamás somos mujeres y no debemos de olvidar que una madre no es peor por necesitar un tiempo para ella y una madre no es menos madre por pedir ayuda de vez en cuando. Es cierto que yo tengo suerte de tener a mi familia cerca, a la familia de mi marido, a mi marido y a los hermanitos de Ana pero una madre NUNCA debería de descuidarse 100%, de dejar de sentirse sexy y femenina sino todo lo contrario debemos de vernos más guapas y fuertes que nunca.

Una vez que fui mamá tuve claro que estos pensamientos son normales en una chica presumida | The Photoholic by Maquica Entrala del Valle

La maternidad como es normal cambió mi cuerpo los primeros meses | The Photoholic by Maquica Entrala del Valle

Una madre tiene que ser madre pero sin olvidar que ante todo es mujer y persona | The Photoholic by Maquica Entrala del Valle

Una mamá no es peor por dedicarse ciertos cuidados y mimarse | The Photoholic by Maquica Entrala del Valle

El tiempo hay que saber invertirlo y saber distribuirlo | The Photoholic by Maquica Entrala del Valle

Una madre NUNCA debería de descuidarse 100%, de dejar de sentirse sexy y femenina | The Photoholic by Maquica Entrala del Valle