Muchos de estos menores, han tenido la fortuna de encontrarse más que a un funcionario, que aplica unas determinadas normas, a una buena persona que sin perder de vista cual es la finalidad de su función, ha sabido ayudar a encontrar su camino a cientos de personas.

En esta primera parte, está enfocada a sus inquietudes por ser juez, a los casos más llamativos que recuerda, si cambiaría alguna sentencia y entre otras cosas, si cree en la reinserción. Muchísimas gracias a D. Emilio por su amabilidad, por sus enseñanzas, por sus consejos para los más pequeños de la casa y por una mañana en su despacho que recordaré toda la vida.