Nunca pude imaginar que mi niña pequeña disfrutará tanto de sus clases de inglés. Me quedo alucinada cómo a sus tres años espera sus clases con tanta alegría y entusiasmo.

Sin duda me estoy sacando la espinita de los idiomas, algo fundamental para los más pequeños y para los mayores de la casa. Ojalá yo hubiera tenido esa suerte desde tan pequeña porque creo que es fundamental para nuestro progreso académico, profesional y personal el saber idiomas.