1. Muebles en blancos y maderas: La base de este principio es la de tener un espacio atemporal y que no pase de moda. Podremos llevar nuestro espacio a un estilo u otro, aplicarle colores o tonos más sobrios, cambiar cojines, alfombras, cortinas, colchas, elementos de decoración,... y nuestros muebles siempre estarán bien integrados en nuestro espacio. Esto hace que, a parte de que tengamos que hacer menor inversión económica, podamos cambiar nuestro espacio cuando se nos antoje, con pequeños detalles, y que siga siendo nuestro espacio, que siga manteniendo nuestra identidad.

2. Complementos de contraste: Ya que la elección de nuestros muebles es tan neutra, necesitamos aportarle toques de contraste y color al espacio. Según la época del año nos pedirá unos u otros, pero los dormitorios nórdicos suelen vestir colores como: Azul marino, rosa palo, beige,etc. En este caso hemos elegido unos cojines en terciopelo azul marino que, atrapan la vista y rompen por completo la monotonía del espacio.

3. Luz: Cualquier espacio que se decore con estilo nórdico debe ser un espacio luminoso y agradable. Si vuestro dormitorio tiene mucha o poca luz, debemos potenciarla aún más usando colores claros en las paredes. Lo ideal son tonos de blanco que hagan que el espacio parezca más grande y fresco. Si vuestro dormitorio no tiene demasiada luz, evitad recargar la decoración para mantener esa sensación de luminosidad y espacio, y recurrid a colores claros para las cortinas y las colchas.

Ese espacio de tranquilidad y desconexión, que tantas veces nos hace falta | LEVUVÚ

4. Lámparas originales: Desde farolillos, lámparas de mesa o lámparas de techo, este tipo de decoración admite que rompamos la monotonía con algún elemento de iluminación original. Nosotros nos hemos decantado por una lámpara de techo tipo "spider", con bombillas grandes, que le den un toque industrial y moderno. El uso de farolillos con velas le darán el toque acogedor para vuestras noches de relax en vuestro espacio.

5. Cojines y alfombras: El último punto a tener en cuenta es el uso de alfombras y cojines, así como mantas o colchas vaporosas. La elección de la alfombra debe centrarse en elegir un tono que defina el color general de la habitación, o bien decantarnos por tonos beige, que son más neutros y nos permiten jugar con los colores en cojines y colchas. Nosotros preferimos dar tonos de color en cojines, ya que luego es mas económico y sencillo cambiarlos por otros, y refrescar de esa forma el espacio, hacer que parezca diferente.

Todo esto, sumado al uso de un collage de cuadros con nuestras fotos favoritas, elementos de decoración sencillos que nos definan y tener la posibilidad, por ejemplo, de crear un micro espacio de lectura añadiendo un butacón del mismo estilo; harán que nuestro dormitorio pueda tener algún uso más que el evidente y que tengamos en él, ese espacio de tranquilidad y desconexión, que tantas veces nos hace falta.

Espero que os sirva y gracias una vez más a Levulevú por sus ideas a todos vosotros por estar aquí.