Stacey Wehrman es una madre de Michigan que encontró a su hija de tres años subida a la taza del váter. Tanta gracia le hizo su pequeña que decidió hacerle una foto para enviársela a su marido, pero cuando su niña le contó el porqué de su acción, no resultó nada divertido.

Y es que la peque estaba practicando lo que le estaban enseñando en el colegio: esconderse en caso de tiroteo. Stacey, al ver a su hija de tan sólo tres años preocupándose de algo así, decidió publicarlo en su perfil de Facebook explicando lo sucedido.