¿Quién lo iba a decir? A la hija de Kim Kardashian, North West, no le gustan las fotos tanto como a su mamá. Y es que es llamativo que la reina de los selfies tenga una primogénita no muy amiga de las cámaras.

Pero claro, todo tiene una explicación. Y es que North West no ha heredado esta característica de Kim sino de su padre, Kanye West, quien no es muy amigo de las fotografías, de los paparazzis, o de simplemente sonreír.

Algo que a Kim le ha hecho mucha gracia y ha publicado una imagen de los dos donde aparecen padre e hija con el mismo gesto de mal humor. ¡Son dos gotas de agua!

Por el momento Kim tendrá que esperar a ver si a la niña se le pasa esta animadversión a las fotos o de lo contrario poner todas sus esperanzas en su hijo recién nacido, Saint.