En un principio, la sonada comunión de Sabina y Carmen, las hijas de diez años de Tita Cervera, iba a tener lugar este lunes día 30 de mayo, pero la baronesa decidió despistar a los periodistas y celebrar la ceremonia el sábado anterior en Andorra. Las niñas recibieron su Primera Comunión en solitario y en un ambiente de lo más íntimo.

La iglesia de San Juan de Casselles acogió el evento privado, al que tan solo acudieron Tita, el sobrino de la baronesa Guillermo Cervera y un reducido grupo de allegados de la familia. Para la ocasión, Carmen Thyssen escogió un conjunto de falda de gasa con camisa y flor en la solapa combinado con unos zapatos bicolor de Chanel.

Un día muy especial que probablemente podamos ver en imágenes en el próximo número de la revista ¡Hola!, medio al que se sospecha que Tita ha vendido la exclusiva. Eso sí, a quienes está claro que no veremos entre sus páginas es a Borja Thyssen y a Blanca Cuesta, pues como ya adelantamos, el hijo de la baronesa y su mujer no estaban invitados y se enteraron por la prensa de la celebración.

"Borja no está enfadado, pero sí está sorprendido de que no le dijeran nada. Además, el pasado fin de semana se encontraba en Andorra, pero no había sido invitado. Ni él ni su familia. Así que está claro que aunque le hubieran llamado en el último minuto, no habría acudido. La relación entre Borja y su madre es mucho mejor que años atrás, otra cosa es el resto de la familia. Si Tita les hubiera avisado con tiempo, habrían viajado hasta Andorra. Pero ¿cómo lo iban a hacer sin estar convidados?", ha asegurado una persona cercana a Borja. ¡No nos extraña!