Kim Kardashian tiene una enfermedad en la piel que le provoca picores y sequedad. Recientemente ha confesado que se inyecta cortisona en el culo para lidiar con esta enfermedad.

"Cada varios años me pongo una inyección de cortisona. De hecho me acabo de poner una porque mi psoriasis empeoró bastante durante mi viaje a Las Vegas. Eso es algo que casi nadie sabe sobre mí", decía la mediana de las hermanas Kardashian en un vídeo en directo, con sus fans, en su página web.

Según asegura Kim, los rumores de que se había puesto implantes en su trasero empezaron a circular por las redes sociales por culpa de la cicatriz que le dejó la primera inyección de cortisona.

"En aquella época yo vivía justo detrás de la boutique Kitson y uno de mis vecinos era dermatólogo en el hospital Cedars-Sinai -de Los Ángeles-" decía la prota de 'Keeping Up with the Kardashians', que contaba como anécdota: "Fui a verle y me dijo: 'Hay una posibilidad entre un millón de que te quede una marca gigante en el trasero tras ponerte la inyección'. Y, por supuesto, eso fue lo que pasó".

La modelo ya había hablado de su enfermedad ante las cámaras, en un episodio del reality que protagoniza junto a sus hermanas emitido en julio de 2011, donde enseñó los sarpullidos.