Irina Shayk ha dejado a sus seguidores sin poder pronunciar palabra. La rusa ha confesado en una entrevista que concedió a Riccardo Tisci, el director creativo de Givenchy, que hubo un momento de su vida en el que quiso ser un chico.

Irina Shayk | Gtres

La modelo habló de su vida privada, de sus comienzos, de su familia e incluso de algunos complejos que tuvo durante la adolescencia: "Nací y crecí en un pueblo pequeño y ni siquiera pensaba que fuese especialmente guapa. A los 14 años, habría dado cualquier cosa por ser un chico: estaba convencida de que era horrible y de que nadie me encontraría nunca atractiva".

También ha revelado que su sueño no era ser modelo, sino que es algo que descubrió por casualidad a los 20 años, cuando llegó a París y "no tenía nada que ponerse, ni nada que comer". Irina se sentía avergonzada por la ropa que tenía que usar y no se sentía a gusto con su cuerpo. ¡Cómo han cambiado las cosas!

Ya ha pasado el tiempo y este 'cañón' de mujer ha vuelto a deleitar a sus fans con unas instantáneas que ha compartido en su cuenta personal de Instagram, en las que aparece posando desnuda para Mario Sorrenti, el fotógrafo que capturó esas imágenes para la revista GQ Italia. Tan guapa como siempre, suponemos que cualquier tipo de complejo ya los ha dejado atrás, muy atrás.