Kate Middleton vuelve a estar en el punto de mira por culpa de su familia. Esta vez gracias a su tío Gary Goldsmith que espera a ser juzgado por maltratar a su mujer.

Todo sucedió el pasado 13 de octubre cuando la pareja regresaba a su casa en taxi después de asistir a una gala benéfica. En el taxi el matrimonio se enzarzó en una fuerte discusión que acabó con Goldsmith golpeando a su mujer Julie Ann. Ante semejante escena el taxista no dudó en llamar a la policía que tuvo que mediar entre la pareja. "Todo acabó siendo un caos total. Estuve sujetando a un miembro de la Familia Real. Doscientos años atrás me habrían decapitado por ello", aseguraba el taxista tras lo sucedido.

Con el taxista como testigo y después de la intervención policial, al acusado no le ha quedado más remedio que asumir la autoría de los hechos, declarándose culpable. De momento, el juicio ha quedado visto para sentencia aunque según The Sun, la jueza no tiene pensado aplicarle una pena de cárcel, sino más bien una condena simbólica realizando trabajos para la comunidad. Lo que si se hará es tomar medidas para proteger la integridad física e intelectual de la víctima.

No es la primera vez que el tío de Kate Middleton se mete en problemas. Ya ha habido otras ocasiones en las que ha maltratado a su mujer. Además, hace ocho años fue pillado con una cámara oculta entregando cocaína a un reportero infiltrado del Daily Mail que se hacía pasar por un poderoso empresario.