La reina Letizia ha deslumbrado durante la cena de gala en el Palacio Real en honor al presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, con el que tanto ella como el rey Felipe mantienen una muy buena relación más allá de lo oficial.

Para la ocasión la monarca estrenó diseñadora española, ya que por primera vez se colocó un favorecedor vestido de Ana Locking, en azul klein de estilo cut-out y bordado con perlas.

Pero esa no fue la única novedad, ya que también fue la primera vez que llevó la tiara Cartier, una de las favoritas de doña Sofía, destinada a ser llevada sólo por reinas de España. Un claro guiño a su suegra en su intento por demostrar que la polémica surgida en la misa de Pascua de Palma de Mallorca es cosa del pasado.

Esta tiara la llevó también la infanta Cristina a la boda de Victoria de Suecia. En esa ocasión doña Sofía contravino las normas de protocolo establecidas ya que la diadema está reservada para las monarcas españolas. Pero no era la primera vez que la emérita se saltaba la norma, ya que ha prestado más joyas de este lote, el de Victoria Eugenia, a sus hijas o a su nuera.