Los príncipes Guillermo y Harry siempre han estado muy unidos. Los hermanos se han apoyado mutuamente y su relación era muy estrecha, pero la supuesta mala relación entre Kate Middleton y Meghan Markle podría haber hecho mella entre ellos.

Y es que la mudanza de Harry y su mujer a Frogmore House, en Windsor, ya supone poner distancia con Guillermo y Kate. La pareja abandona Kensington Palace con la excusa de que quieren estar más tranquilos con la llegada de su bebé, cuyo nacimiento tendrá lugar a finales de abril o principios de mayo.

Por otro lado, parece ser que cumplirán con sus agendas oficiales pero sin coincidir, es decir, sus funciones, agendas y personal que hasta ahora compartían serán divididos. El único punto que ambos compartirán, desde el ámbito institucional, es que la comunicación de ambos se gestionará desde Kensington.