Se ve que el príncipe Harry debe de estar muy enamorado de Meghan Markle para que el palacio de Kensington haya emitido un comunicado en el que se confirma la relación entre el pelirrojo y la actriz, y en el que también se denuncia el acoso mediático al que está siendo sometida la intérprete.

Este tipo de acciones es poco común en las Casas Reales, al no ser que se trate de un compromiso oficial, por lo que la relación va muy en serio. El comunicado arranca así: “Desde pequeño, el príncipe Harry ha sido consciente de la calidez que se le ha entregado por parte del público. Se siente afortunado de tener a tantas personas apoyándole y sabe que tiene una vida afortunada y con privilegios”.

El texto admite que Harry es siempre objeto de curiosidad y la buena relación que mantiene con la prensa. Pero cuando se trata de su chica, la cosa cambia: “Su novia, Megham Markle, ha sido víctima de una ola de abusos y acosos”. Y añade la difícil situación por la que ha pasado la actriz: “Hay situaciones que han sido ocultadas al público: las batallas legales para evitar las informaciones, su madre tratando de luchar contra los fotógrafos para entrar en su propia casa; los intentos de reporteros y fotógrafos para intentar entrar de forma ilegal a la policía; los sobornos ofrecidos a su exnovio; o el bombardeo de preguntar a todos su amigos”.

Y la cosa no acaba ahí, sino que podemos seguir leyendo cuál es la principal preocupación del príncipe: “Está preocupado por la seguridad de la señorita Markle y profundamente decepcionado por no haber podido protegerla”. Y continúa: “No está bien que al tener una relación de unos meses con él, la señorita Markle esté sujeta a esta tormenta. Sabe que los comentaristas alegarán que es el precio que tiene que pagar y que es todo parte del juego. Pero esto no es un juego, es su vida”.