Los duques de Cambridge quieren vender su Land Rover, un modelo Range Rover SE Vogue 4.4 V8, con el que han vivido momentos memorables durante los últimos años. La Familia Real británica siempre ha lucido coches de la marca Land Rover, una firma a la que siempre han sido fieles.

Para comprar un nuevo coche tienen que vender primero este, el coche con el que vivieron el nacimiento de su hijo George, con el que el Príncipe acudió al hospital de St. Mary de Londres para asistir al nacimiento de su primogénito y acompañar a Kate Middleton durante el parto.

Los Duques ya están pensando en algunos modelos como el Bentley Bentayga (según informan algunos medios británicos), sin embargo, lo que más ha sorprendido no ha sido que no quieran renovar otro Land Rover, sino que quieran vender el coche por el doble de su precio real, pues no se trata de un vehículo cualquiera, sino del vehículo privado de la Familia real británica. ¿Por qué harán esto Kate y William?

No se trata de un fraude por parte del nieto de la reina Isabel II, sino que todo se debe a una iniciativa solidaria. El marido de Kate ha querido venderlo muy por encima de su valor real para donarlo todo a causas benéficas.