Pippa Middleton se casará el próximo 20 de mayo con el financiero James Matthews. La ceremonia tendrá lugar en la iglesia de Saint Mark, un antiguo templo del pueblo de Englefield, mientras que la recepción se celebrará en el jardín de la casa de sus padres, ya que sólo piensa invitar a unas 150 personas.

De ahí que haya decidido no contar en su lista de invitados con Meghan Markle, la novia del príncipe Harry. Aunque, según señalan varios medios británicos, el motivo principal de no invitarla sería que la actriz acaparó todos los flashes de la boda a la que acompañó al príncipe Harry en Jamaica, donde se casó uno de los amigos íntimos de Harry, Tom Inskip, conocido como Skippy, hijo Owen Inskip, miembro del grupo de caza ‘The Beaufort’, al que también pertenece el príncipe Carlos.

La excusa que le habría puesto a Meghan para que no se sintiera desplazada es que sólo acudirán “parejas casadas”. Y es que el “caos innecesario” que puede generarse en torno a la intérprete puede hacer que el objetivo sea ella y no la novia, cosa que, con esta medida, pretenden evitar las Middleton a toda costa.