Meghan Markle y el príncipe Harry están en la recta final de cara al día de su boda. Desde Kensington Palace se ha confirmado que será el jefe de cocina de la reina Isabel II, Mark Flanagan, el encargado de dirigir un equipo formado por 30 chefs y sus asistentes, que elaborarán el menú del banquete al que asistirán 600 invitados.

 

Los platos se elaborarán con ingredientes frescos de las fincas de la Casa Real Inglesa: “Todas las verduras están entrando en temporada y ese ha sido un punto de enfoque para nosotros”, ha declarado Flanagan.

Serán propuestas clásicas para las que la pareja quería que se usasen productos locales. El maestro culinario asegura que los novios “han probado todo y se han involucrado al detalle”.

Parece ser que el menú constará de canapés y comida que se servirá en cuencos. Los entrantes serán en su mayoría agridulces, para comer “en dos bocados”, con ingredientes como espárragos, guisantes y tomates. Y los platos se acompañarán con champán y vino procedente de las extensas bodegas reales.