La visita oficial que Donald y Melania Trump harán a Inglaterra a principios del mes de junio no será plato de buen gusto para ciertos miembros de la Familia Real Inglesa, concretamente para Meghan Markle.

De lejos es sabido que la Duquesa de Sussex no soporta al presidente de los Estados Unidos, algo que dejó muy claro en 2016, cuando sin temor alguno le tachó públicamente de ''misógino'' y ''divisivo'', además de declarar abiertamente que había apoyado la campaña electoral de Hilary Clinton.

Por suerte, la esposa del príncipe Harry tiene la excusa perfecta para evitar un inevitable encontronazo con el presidente, y es que durante la fecha estipulada de visita de los Trump, todavía no se habrá incorporado al trabajo ni a la agenda oficial.

Se desconoce si su marido correrá con la misma suerte o si finalmente tendrá que verle la cara a Trump, el cual hace años arremetió abiertamente contra su madre, la difunta Diana de Gales.