Meghan Markle y el príncipe Harry están disfrutando del verano más especial de sus vidas, y es que es el primero que pasan junto a su hijo, Archie Harrison, nacido en mayo. A pesar de los muchos comentarios en torno a la actitud de la duquesa de Sussex, a los que muchos han tachado de altiva, manipuladora o ambiciosa, la ex actriz sigue actuando según sus propias normas, le pese a quien le pese. Algo que su marido parece apoyar hasta la última consecuencia.

De hecho, mucho se ha hablado también de las supuestas tensiones que han surgido entre el príncipe Harry y su hermano, el príncipe Guillermo, por culpa de los malentendidos entre sus esposas. Sin embargo, aunque muchos medios hayan insistido en que las duquesas de Cambridge y Sussex no pueden ni verse, ambas se han dejado ver en público en más de una ocasión mostrando que mantienen una actitud cordial de cuñadas.

Cuestión aparte, y haciendo caso omiso a todas las críticas y rumores, los recién estrenados papás han decidido escapase a Ibiza para disfrutar de sus primeras vacaciones en compañía de su hijo. Para muchos, una luna de miel en toda regla, ya que quienes conocen a Meghan y Harry aseguran que no pueden estar más enamorados. Por lo visto, los duques de Sussex han disfrutado de una estancia muy discreta en la isla, donde han estado extremamente protegidos y han podido disfrutar de cenas, fiestas y tiempo en familia.

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