El príncipe Harry y Meghan Markle quieren volver a pasar tiempo juntos lejos de las miradas de los medios, al igual que cuando lo hacían en su noviazgo, y parece que saben cómo hacerlo... Según confirma el diario británico The Sun, la pareja tiene un lugar favorito donde pasar tiempo juntos sin que nadie les vea, y es en una casa de campo.

Se trata de una casa típica del siglo XVIII en Cotswold, al sur de Londres, una zona muy famosa por sus casitas con tejados de piedra caliza. Es uno de los lugares más visitados del país. Está situada en una residencia valorada en 2,5 millones de libras.

Los Duques de Sussex la alquilaron a principios del 2018 con un contrato por dos años, por lo que se puede deducir que cuando eran novios ya disfrutaban de estas privadas escapadas al campo.