Meghan Markle era una estrella de la pequeña pantalla y dedicaba todo su tiempo a su profesión y a su cuerpo para estar en forma. Por eso, le preocupaba su carrera como actriz y la idea de perder su figura si tenía un hijo.

Es por ello que la Duquesa de Sussex, obligó a firmar a su ex marido, Trevor Engelson, un 'contrato preembarazo', en el que exigía un entrenador personal, un nutricionista y una niñera. Ya que por aquellos años, Meghan estaba muy segura de su carrera como actriz, hasta que se enamoró del príncipe Harry, y la dejó.

Una amiga muy cercana a Meghan en aquel entonces cuenta que siempre quiso ser tratada como una princesa y añade esta información al Daily Mail: ?Ella siempre ha tenido miedo a engordar, algo que suele pasar en su familia, por eso estaba preocupada y sobre todo en aquel punto de su carrera?. También confirma que: ?Ella exigió un entrenador personal y nutricionista durante y después del embarazo. Estoy segura de que también se habló de una niñera, pero el foco principal para ella era la salud y el peso?.