Doria Ragland, madre de Meghan Markle, ha estado presente en algunos de los eventos más importantes de la vida de su hija. Ella fue el único miembro de la familia de la duquesa de Sussex que acudió a la boda, e incluso la ha visitado en varias ocasiones desde que se convirtió en esposa del príncipe Harry. Sin embargo, su relación podría no ser tan idílica como se creía.

En la etapa final del embarazo de su hija, su ausencia se ha hecho muy notable. Doria no acudió al baby shower de Meghan en Nueva York, algo que ya hizo saltar las alarmas, y tampoco parece dispuesta, al menos de momento, a trasladarse hasta Londres para acompañar a su hija en esta última etapa de su embarazo.

La madre de la duquesa de Sussex se encuentra actualmente en Los Ángeles y sigue con su vida normal completamente ajena a todo lo relacionado con el royal baby.

Estos hechos han acrecentado los rumores de un posible distanciamiento entre ambas, aunque puede que las dudas se despejen si finalmente decide estar presente en el parto.