El príncipe Guillermo de Inglaterra y su esposa, Kate, realizan estos días su primer viaje oficial al extranjero desde que se casaron, el pasado 29 de abril. Un viaje en el que no están perdiendo oportunidad para conocer de cerca las costumbres y cultura de Canadá de la mano de unos ciudadanos que están rendidos a sus pies.

Los príncipes están recorriendo el país de arriba abajo y en su última escala, en Quebec, se han convertido en 'aprendices de magos' en un centro social de ayuda a jóvenes sin hogar.

Además, el príncipe Guillermo se ha animado a jugar al futbolín. Y no se le daba mal. Se ha enfrentado en el 'campo' a otro chico y lo ha hecho en traje y corbata, demostranto que tiene buena mano para los juegos recreativos.

La pareja real británica se está dando un auténtico baño de masas, aunque en la calle también encuentran protestas contra la monarquía.