La boda de Meghan Markle y el príncipe Harry ha hecho historia y seguramente se recuerde hasta la posteridad por el amor que derrochaban los novios. Aunque, a pesar de los guapos que estaban hubo alguien que les robó el protagonismo nada más llegar a la capilla de San Jorge.

Ese fue sin lugar a duda, David Beckham quien estaba más arrebatador que nunca. El exfutbolista fue acompañado por su esposa Victoria Beckham a quien también eclipsó con su porte y estilo.

David escogió para la ocasión un chaqué gris tres piezas que le quedaba espectacular. La nota de prensa reza sobre su estilismo, firmado por Kim Jones para Dior Homme: "pantalones y saco de lana Súper 130 en color carbón, chaleco gris de lana Súper 150, una camisa blanca de algodón egipcio de 200/2 hilos, corbata y pañuelo de satín gris y zapatos de piel".

Aunque fueron los complementos y su simpatía con lo que terminó de conquistar a todo el mundo. Beckham dejó al aire su mirada conquistadora al quitarse las gafas de sol de Saint Laurent. Y el reloj de bolsillo que dejaba la cadena colgando le daba ese toque de estilo inglés.

Fue el invitado más aclamado entre los curiosos que se agolpaban a las puertas del Castillo de Windsor, a los que no dudó en satisfacer haciéndose fotos o saludándolos con la mejor de sus sonrisas.