Después de que el portal de noticias americano TMZ haya revelado que el padre de Meghan Markle, Thomas Markle, no acudirá a la boda de su hija con el príncipe Harry, que tendrá lugar en Windsor este próximo 19 de mayo, tras conocerse que había firmado un contrato para unas fotos con una agencia para el día de la boda, el Palacio de Kensington ha querido pronunciarse.

El Palacio de Kensington ha emitido un comunicado donde principalmente pide respeto para los novios: "Este es un momento muy personal para Meghan Markle unos días antes de su boda. La novia y el príncipe Harry piden de nuevo que la comprensión y respeto por ellos se aplique también a Thomas Markle en esta situación complicada".

Una situación complicada que ha complicado mucho las cosas a tan solo unos días de que tenga lugar el gran enlace.