El príncipe Harry llegaba junto a su hermano y padrino, el príncipe Guillermo, a la Capilla de San Jorge. Ambos iban vestidos con el uniforme de gala y antes de la llegada de la novia compartían confidencias.

Meghan Markle hacía su aparición en la iglesia del brazo del príncipe Carlos. La actriz elegía un sencillo vestido de escote barco firmado por Givenchy para el gran día, y lo mejor de todo ha sido la cara que ha puesto Harry al verla entrar del brazo de su padre.

Una mirada que lo ha dicho todo y que ha sido de lo más comentada en las redes sociales. Y es que durante la ceremonia la pareja no se ha soltado de la mano y ha compartido múltiples sonrisas de complicidad que dejaban claro el bonito momento que estaban viviendo juntos.