Caroline Flack, la que fuera pareja del príncipe Harry y de Harry Styles, fallecía este domingo a los 40 años tras quitarse la vida en su domicilio. La conocida presentadora británica no pasaba por su mejor momento y llevaba años luchando contra la ansiedad y la depresión, pero nada hacía presagiar su fatídico final tan sólo unas horas antes.

Y es que Caroline celebró el día de San Valentín con una amiga, la productora Mollie Grosberg, que compartía una foto de ella en sus redes sociales: "Nuestro divertido San Valentín nos compró galletas y leche de avena este año".

Después de la velada, Flack pidió a su amiga que cuidara a su perro, Ruby, mientras que ella hacía unos recados, y horas después se suicidó. Y es que Caroline no pasaba por su mejor momento ya que, según su círculo más íntimo, estaba aterrada por el juicio al que debía enfrentarse en unas semanas tras haber agredido a su novio, el tenista británico Lewis Burton.

Según la acusación, Caroline atacó físicamente con una lámpara a Lewis mientras dormía, tras haber descubierto que le era infiel a través de unos mensajes en su teléfono móvil. Aunque él lo desmintió, no impidió que fuera detenida y puesta en libertad bajo fianza. Además, tenía una orden de alejamiento de su novio, con el que no podía comunicarse ni verse hasta el día del juicio.

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