En el año 2013 Taylor Swift ofreció un concierto en Denver en donde tuvo un meet and greet con varios miembros de la prensa. En aquella ocasión, la cantante vivió uno de sus episodios más traumáticos pues parece ser que el presentador radiofónico Robert Jackson Mueller la agredió sexualmente.

Como consecuencia de este hecho el presentador fue expulsado de la sala, perdió su trabajo y tiene la entrada vetada de por vida a cualquier concierto de la cantante. Tras dos años del incidente, Robert Jackson presentó una demanda contra Taylor donde decía que en efecto la artista fue manoseada durante ese encuentro pero no por él, sino por su jefe de la radio KYGO, Eddi Haskell, quien decidió presentar una contrademanda contra el ex presentador de radio asegurando que era él el que lo hizo.

Ahora, se ha filtrado el testimonio de Taylor en el juicio donde según Billboard, que ha tenido acceso a los documentos y a los audios, y Swift vuelve a acusar a Mueller de la agresión: "En cuanto nos tocó posar para la foto, él puso su mano sobre mi vestido y me cogió el trasero sin importar lo mucho que me moví para evitarlo, su mano seguía ahí" y prosigue "fue totalmente intencional, nunca he estado de algo tan segura en toda mi vida".

Así, la estrella del pop alega que fue una de las peores experiencias de su vida: "Recuerdo que me puse frenética, angustiada, me sentí violada como nunca en mi vida".

"Un meet-and-greet se supone que tiene que ser una situación en la que estás agradeciendo a la gente por venir a tu casa, en ese caso el concierto de aquel día, y para alguien que viola esa hospitalidad de esa manera, me dejó totalmente aturdida", concluye.