Taylor Swift demandó en 2013 a David Mueller, un presentador de radio y DJ de Colorado, Estados Unidos. La causa fue una serie de tocamientos que Mueller realizó a Swift durante una sesión de fotos antes de un concierto.

Ahora se retoma este largo proceso que ha cargado con varias demandas por parte de los dos implicados. Cantante y presentador coincidieron en una sesión de fotos en Denver hace cuatro años. Taylor acusaba al DJ de haberle tocado el culo por debajo de la falda.

Como consecuencia de lo sucedido, el presentador perdió su trabajo y pide como compensación tres millones de dólares. Ahora su abogado asegura que "el manoseo impropio es ofensivo y no debería ser tolerado"y añade que "acusar falsamente a alguien de manoseo es igualmente ofensivo, y no debería tolerarse".

Algo a lo que el abogado de la cantante respondía que "no se trata de un manoseo inapropiado, se trata de agresión sexual". Además, la certeza de Swift al explicar lo sucedido sería una prueba más de estos hechos: "Nunca he estado tan segura de algo en mi vida", dijo la cantante mejor pagada de 2016 con 170 millones de dólares.

Una foto en la que puede verse a Swift con Mueller a un lado y su mano detrás de ella podría confirmar lo ocurrido. El juicio que se está llevando a cabo estos días se ha hecho eco en todos los medios a nivel mundial. Hasta sus seguidores han formado colas para conseguir un asiento como si de un concierto se tratase.