Taylor Swift ha confesado a la revista Elle USA todo lo que ha aprendido en estos años cuando está a punto de cumplir los 30. La cantante lo tiene claro: la dura enfermedad que ha golpeado a su familia hasta tres veces y que le ha hecho cambiar la perspectiva sobre lo que es importante y lo que no.

“Mis dos padres han tenido cáncer, y mi madre ahora está luchando nuevamente contra él”, ha revelado Taylor. “Me enseñaron que hay problemas reales y luego está todo lo demás. El cáncer de mi madre es un problema real. Solía estar ansiosa por los altibajos diarios. Ahora entrego toda mi preocupación, estrés y oraciones a problemas reales”.

Fue en 2015 cuando la artista reveló a sus seguidores que su madre tenía cáncer. Unas semanas después de eso su madre le acompañaba a los Premios ACM donde rompía a llorar cuando Taylor recogía su premio. Nunca se ha revelado contra qué cáncer estaba batallando su madre, ni ahora tampoco. Así como no fue revelado el cáncer que sufrió su padre.