Shakira acaba de lanzar su nuevo trabajo, ‘El Dorao’, y en plena promoción del disco ha concedido una sincera entrevista para la edición italiana de Vanity Fair.

La colombiana confiesa que tras ser madre el desafío de continuar con su carrera profesional se le hizo demasiado grande: “Decidí que en cuanto Sasha fuera lo suficientemente independiente volvería al estudio de grabación. Pero no tuve en cuenta el conflicto entre mis dos almas y los temores que surgían”. Y añade el peor momento que vivió: “Me sobrevino el miedo escénico. Estaba confusa, tuve la tentación de retirarme y dejarlo todo”.

Pero ahí estaba Piqué, quién la salvó de esta difícil situación:Me dijo alto y claro que él nunca me permitiría que me retirara de la música. ‘Tú te retirarás cuando ya no tengas nada que decir. Y ahora sal fuera y haz lo que sabes hacer’. Tenía razón, yo sólo estaba asustada. Aterrorizada”.

Está muy agradecida a su chico de que estuviera a su lado en un momento tan complicado para ella: Gerard me desbloqueó. Aunque del decir a hacer un nuevo disco a ponerte a hacerlo hay un buen trecho. Llegaron las dudas y la presión. Después la cosa se desbloqueó”.

Y es que la de Barranquilla sabe que compaginar el papel de madre y el de artista no es tarea sencilla:Ser madre es fatigoso. El otro día leí un estudio que decía que las francesas son las madres más relajadas. Me gustaría ser francesa, pero no lo soy. Siento la maternidad como mi trabajo a tiempo completo. Es genial, electrizante, maravilloso y agotador”.