Robbie Williams es y ha sido uno de los cantantes con más fama y fans de los últimos tiempos. Por ello el artista tiene muchas anécdotas que contar con sus seguidores pero cuando comenta el regalo más raro que ha recibido de una fan te quedas con la boca abierta.

Y es que Robbie ha visitado el programa The Graham Norton Show y ha revelado que el regalo más raro que ha recibido de una 'fan' ha sido un herpes. Así, el inglés comenzó a relatar una de sus tantas intrépidas historias sexuales recordando cómo sucedió ésta en concreto:

"En ese entonces yo alquilaba un castillo, porque estábamos ensayando para un tour. Yo dormía en esa habitación gigante, con un saco de dormir. Cuando desperté estaba durmiendo en una cama. Estaba consciente, pero no podía abrir mis ojos. Pero estaba muy muy confundido porque estaba seguro que había alguien conmigo (...) Podría haber jurado que había alguien ordenando o limpiado... pero cuando abrí los ojos, había una chica sentada en el borde de la cama, que podría haber tenido una edad entre los 28 y los 58", explicó delante de Justin Timberlake, Daniel Radcliffe y Anna Kendrick, que también estaban presentes en el plató.

"Ella me miró, me preguntó si estaba bien. Después miró los calzoncillos que estaban en el suelo y preguntó si eran Calvin Klein. Yo pensaba 'esto es definitivamente muy extraño' cuando ella preguntó si tenía un 'morning glory' (expresión británica para erección matutina)... En ese entonces yo solía tenerlos. Le contesté que sí y ella respondió que me lo 'aliviaría'. Yo era muy joven, así que cerré mis ojos, pensé en otra persona y le pedí que continuara".

Después, Robbie continúa diciendo que tras su experiencia preguntó a la administradora del castillo por la mujer de la limpieza y ella le comentó que en esos días no había habido ninguna. Años después de esto, Williams le reveló lo sucedido a sus compañeros de banda, cuando su guitarrista empezó a reírse descontroladamente diciéndole que había sido la 'barwoman' del 'pub' del pueblo quien había ido a su habitación. "Se llamaba Maureen, se lo había contado a todos y nadie le había creído", finalizó.