Justin Bieber no para de ser noticia, casi tanto como su amiga Miley Cyrus. Y es que resulta que el cantante dejó su casa de Calabasas (California) a sus amigos, los raperos Lil Twist y Lil Za, mientras estaba de gira.

Cuál fue su sorpresa al regresar a su hogar, cuando se encontró que le habían robado las joyas. Ya sabemos lo amante que es el canadiense de los ‘oros y brillantes’, y echó en falta una parte de su colección.

Aun así, Bieber no señala a sus amigos como los ladrones, sino como los responsables de que se produjera el hurto ya que en su ausencia celebraron fiestones en su casa invitando a gente que él, probablemente, ni siquiera conocía.

Un disgusto más para Justin que supone un suma y sigue para su larga lista. Pero parece que poquito a poco intenta enmendar sus errores y durante su último concierto en Singapur, regaló 30 entradas a un orfanato de niños para que le vieran actuar en vivo y en directo.