Ariana Grande regresaba este martes a Florida junto a su madre Joan en un avión privado. Cuando salió del jet, las cámaras captaron su cara de inmensa tristeza y sus ojos al borde de las lágrimas, tal y como podemos ver en estas imágenes publicadas en exclusiva por Daily Mail.

Y es que la cantante ha sufrido un duro golpe en plena gira europea con su ‘Dangerous Woman Tour’ cuando a la salida de su concierto en Manchester se cometía un atentado terrorista suicida que acababa con la vida de 22 personas y dejaba más de un centenar de heridos.

El dolor de la artista ha sido tal que se ha tenido que cancelar por el momento su gira mundial. Fuentes cercanas aseguran que está “histérica” y no quiere hablar con nadie, aunque a su llegada al aeropuerto sí que se refugió en los besos y abrazos de su chico, Mac Miller, quien no dudó en ir a recibirla en su vuelta a casa.

Mac será ahora su mejor consuelo junto a su madre, Joan, quien actuó rápidamente cuando se produjo el atentado al meter en el camerino de Ariana a un grupo de chicos con el fin de velar por su seguridad hasta que todo se calmase.