Parecía que la relación de Zayn Malik y Perrie Edwards era irrompible. Ambos estaban muy unidos, sus muestras de cariño eran incesantes, vivían juntos, se comprometieron y decidieron formar una familia sumando a su pareja unas cuantas mascotas. Pero cuando las cosas se complicaron y optaron por romper su compromiso por mensajes de texto, convirtiéndose en los protagonistas de una de las peores rupturas, la cantante se quedó con las mascotas que un día fueron de los dos.

Abandonó la casa que compartían y se mudó con sus tres gatos y tres perros a otro sitio donde rehízo su vida mientras Zayn se enamoraba de la modelo Gigi Hadid. Después de protagonizar numerosas polémicas por los mensajes envenenados que se enviaban en forma de canciones, de borrar sus tatuajes y de acabar de la peor manera posible, en la vida de Edwards sigue habiendo recuerdos de Malik.

Recientemente ha tenido que despedirse de Prada, el gato que sumaron a su familia de mascotas en 2013, poco después de comprometerse, y que lo anunciaron por las redes sociales con una foto juntos diciendo: "Saluden al nuevo miembro de la familia, Prada. Perrie&Zayn". La cantante compartía en su cuenta de Instagram una imagen de Prada acompañada de un mensaje de despedida que decía: "No puedo creer que hoy haya tenido que decirle adiós a este pequeño. Por siempre en mi corazón".

Imagen no disponible | Atresmedia