Ariana Grande está devastada tras el ataque terrorista sufrido a la salida de su concierto en Manchester. 22 muertes y 59 heridos es el resultado de esta tragedia, en la que su mayoría eran niños o adolescentes fans de la cantante.

“Rota. Desde el fondo de mi corazón, lo siento mucho, no tengo palabras”, ha sido el mensaje lleno de dolor que ha publicado la artista en su Twitter. Su representante, Scooter Braun, ha tenido también estas palabras sobre la explosión en el pabellón Manchester Arena: “Esta noche, nuestros corazones están rotos. Las palabras no pueden expresar nuestro dolor por las víctimas y las familias dañadas en este ataque sin sentido”, ha dicho en sus redes sociales, y ha añadido: “Lloramos por la vida de los niños y los seres queridos a quienes se ha llevado este acto tan cobarde”.

La primera ministra británica, Theresa May, ha calificado este acto como “un brutal ataque terrorista”. Y es que alrededor de 21.000 personas acudieron al concierto de Ariana, que ha resultado ilesa. El incidente se produjo sobre las 21.30 horas de la noche frente a la entrada al recinto y, según la policía de Manchester, el atacante “portaba un artefacto explosivo improvisado que activó”.