Hace dos años Nicky Jam acudió al programa 'Muy buenos días' del canal RCN donde propuso a sus seguidores grabarse invitándolo a su 15 cumpleaños. De todos ellos uno resultaría el ganador y obtendría como regalo una celebración, que incluía un concierto, un pastel y el vestido.

La afortunada fue una niña de un pueblo de Colombia llamada Jennifer Cruz quien todavía no ha recibido su sorpresa ni siquiera la visita ni el saludo del cantante. Así, tras las expectativas creadas a la joven y el daño que ha sufrido por este incumplimiento los padres de la niña han decidido demandar a Nicky.

"El matoneo que recibió Jennifer fue tenaz. Su familia entró en crisis y se resquebrajó, ella se fue de la casa porque no aguantó más la presión. Aquí no sólo se violó el derecho a la honra de la menor y de la familia, todos fueron afectados", comenta el abogado de la familia a 'El Espectador'. Quien además ha declarado que la pequeña ha sufrido una gran depresión causada por las burlas que ha tenido que soportar por sus compañeros llegando a estar en tratamiento por este trauma.

Así, los padres de Jennifer piden una recompensa económica por estos daños valorada en 552.000.000 pesos, 170.000 euros, cantidad que deberá ser pagada por todos aquellos implicados en romper este sueño de la adolescente como el artista o la cadena de televisión.

Pero, la versión de Nicky Jam es muy diferente pues los representantes del cantante comentan que han sido los padres quienes han puesto trabas en que esta promesa se cumpla al pedir un concierto masivo y sugerir el cobro de una entrada.

"Nosotros no ofrecimos un evento de ese tamaño. Además la fecha del concierto se debía ajustar a la agenda del artista y ellos querían que fuera el mismo día del cumpleaños de la niña", dicen los abogados de Jam además de añadir que han intentado reprogramar dos veces la fiesta, pero que la "víctima"se ha negado de forma rotunda.

No será hasta el próximo 30 de noviembre que se sabrá el resultado de esta demanda cuando se celebre el juicio en la región de Caquetá.