Desde su polémica actuación con Robin Thicke en la que protagonizó un baile con elevada carga sexual, Miley Cyrus se ha convertido en uno de los rostros imprescindibles de los MTV Music Video Awards. Por esta razón, la cantante ha sido elegida este año para ejercer de maestra de ceremonias de la gala, en la que no ha faltado la polémica.

Miley hizo el anuncio oficial de que sería la conductora del evento hace unas semanas a través de su cuenta de Instagram, perfil en el que ha ido ofreciendo a sus fans pequeños aperitivos del grotesco espectáculo que protagonizó en la noche del 30 de agosto.

Los cambios de vestuario – once en total- fueron lo más destacado del papel de Miley Cyrus como presentadora de la gala, ya que sus extravagancias y obsesión por el destape eclipsaron el discurso de la cantante. Por este motivo ha sido duramente criticada a través de las redes sociales, en las que ha sido calificada de "ridícula" y "grotesca".

Además, se convirtió en la protagonista de dos de los momentos más polémicos de la noche. El primero lo protagonizó junto a Nicki Minaj, quien llamó "zorra" a la maestra de ceremonias cuando subió al escenario a recoger su premio. El segundo se produjo al final de la gala, cuando Miley interpreto un tema sobre su amor a la marihuana rodeada de un coro de travestis, actuación durante la que dirigió unas polémicas palabras  a los asistentes: "Y como todos vosotros sois mis amigos y mi canción trata más o menos sobre el amor a la marihuana y el amor a la humanidad, he traído un 'canuto' por si alguien quiere".