La polémica Miley Cyrus ha aterrizado en la capital de España dispuesta a revolucionar a los madrileños que esta noche disfrutarán del concierto en el Palacio de los Deportes. La provocativa cantante llega a Madrid tras su concierto en Barcelona, donde en plena actuación ondeó la bandera vasca Ikurriña, dejando atónitos a todos los allí presentes. El alocado ritmo de vida de Miley debió pasarle factura o simplemente la necesidad excesiva de crear constantemente polémica no le salió del todo bien.

Cómo olvidar el concierto en el que la cantante fingía una felación a un muñeco hinchable, o cuando apareció subida a un pene gigante mientras bailaba alegremente y ligerita de ropa; un espectáculo al que ya han calificado como 'pornodisney' y que ya es la seña de identidad de Miley Cyrus.

El beso que se dio con Katy Perry durante otro de sus conciertos fue un 'boom' en las redes sociales, que no tardaron en comentar la posible bisexualidad de Miley. Y es que la artista vive cada uno de sus conciertos de manera muy intensa, llevando el escándalo y la provocación sexual hasta límites insospechados, como cuando fingió practicar sexo oral con el mismísimo presidente Bill Clinton.

El pudor o la vergüenza no son obstáculos para la estrella del pop, que no dudó en menear bien el trasero restregándose con un Santa Claus durante una actuación en Navidad, fomentando el 'twerking' para cualquier ocasión.

El espectáculo está asegurado esta noche y seguro que Miley intentará hacer de este concierto una experiencia inolvidable para sus fans.