El Staple Center de Los Ángeles ha sido testigo de una de las grandes ceremonias de premios musicales: los Grammy 2014. Y es que además de los ganadores, las actuaciones musicales tampoco pasaron desapercibidas.

Beyoncé y Jay-Z fueron los encargados de dar comienzo a los Grammy 2014 con una presentación cargada de sensualidad. Interpretando el tema "Drunk in Love", Beyoncé lució un ceñido traje que dejaba al descubierto sus piernas mientras que su marido no dejaba de observarlas. ¡Menudas miradas!

Además, también se pudo ver a Katy Perry en una de sus actuaciones más ardientes. Pink voló sobre los aires y Taylor Swift quiso darlo todo sobre el piano. Además, uno de los grandes reencuentros fue el de Paul McCartney y Ringo Starr que una vez más volvieron a compartir escenario.

Por último, la intervención de Madonna se convirtió en un tributo al amor verdadero. La cantante, vestida con un traje de cowboy, fue una de las encargadas de bendecir la unión de 33 parejas, que renovaron sus votos en la propia gala.