¡Qué mala suerte ha tenido Liam Payne! Ahora que comenzamos las navidades, las casas comienzan a llenarse de familiares para disfrutar juntos de estas fechas tan señaladas, pero parece que Liam no va a poder recibir a sus invitados como querría.

La mansión en la que viven el artista y la futura madre de su primer hijo, Cheryl Cole, tiene un problema de fetidez. Sí, su casa del sureste de Inglaterra valorada en cinco millones de libras tiene un fuerte problema de olores: "Huele como a huevos podridos y deja una especie de sabor en la boca, se nota solo con pasar cerca", revelaba una fuente cercana al cantante al periódico The Sun.

Aunque el cantante ya ha recibido la visita de los fontaneros para que identifiquen de dónde procede ese terrible olor, los vecinos han comenzado a quejarse. ¿Tendrán la casa lista Liam y Cheryl para la llegada de su primer hijo?