Lady Gaga siempre está innovando, le gustan los disfraces, eso está claro, el último en el que salía de un huevo aún nos revolotea por las retinas; pero esta afición que tiene a salir en ropa interior... ¿Tiene algún sentido?

Que salga en ‘underware’ en los videoclips nos parece espectáculo, que anuncie su nuevo cd enseñándonos su ‘cucu’ es una fantástica campaña de marketing pero que plante su trasero, con media de rejilla incluida, por cierto está rota, en el parabrisas... no hay necesidad.

Lady Gaga ya no sabe qué hacer para acaparar los flashes de las cámaras sin darse cuenta de que sólo por su voz ya es toda una atracción. Parece que la cantante ha asistido a la escuela de Kim Kardashian y Pamela Anderson en la que cuanta más carne enseñes... mejor que mejor. No obstante, seguro que el día que veamos a la cantante en vaqueros y con una camiseta... no la reconoceremos.