La inesperada ruptura de Lady Gaga y Christian Carino, su representante, ha sido una de las cuestiones más comentadas por los seguidores de la cantante desde que saliera a la luz la noticia. Muchos encontraron en la tremenda química entre Gaga y Bradley Cooper, patente tanto dentro como detrás de la pantalla, la explicación perfecta. Sin embargo, tras muchas especulaciones, la realidad parece ser otra.

Entre los coprotagonistas de 'Ha nacido una estrella' no hay nada más allá de una sana amistad, y lejos de ello, la ruptura entre Gaga y su prometido se venía gestando desde tiempo atrás.

Según ha afirmado una fuente cercana a la cantante a US Weekly, la relación de la pareja no iba bien, Carino ejercía un excesivo control sobre Gaga y era muy celoso. Además, los amigos de ella no le soportaban.