Ni Ibiza, ni las islas Seychelles o los Hamptons, Justin Bieber se ha comprado una casa en Lanzarote. El cantante ha viajado hasta la isla junto a su novia Sofia Richie y sin pensarlo dos veces ha adquirido una mansión por cinco millones de euros. Dos mil metro cuadrados distribuidos en seis habitaciones, cinco cuartos de baño y acceso privado a la playa rodeada de una absoluta calma han sido los detonantes para que el canadiense desembolse una cantidad nada despreciable.

Según informa el CEO de la inmobiliaria Photo Group, el intérprete de 'Sorry' ha decido pagar casi un millón de euros más ya que la propiedad salía al mercado por 4,2 millones de euros para conseguir la intimidad de la que no suele disfrutar en Los Ángeles.

Intimidad precisamente buscaba cerrando su perfil de Instagram. Después de las continuas críticas por salir con una chica menor de edad y de que sus fans no aprueben su nueva relación, el artista no ha dudado en cumplir sus amenazas y castigar a sus seguidores sin sus continuas fotos en dicha red social.