Katy Perry ha recibido una enorme sorpresa por su 33 cumpleaños cuando estaba de gira junto a su equipo. La cantante ha sido invadida mientras dormía por toneladas de confeti que le tiraban los miembros de su equipo.

Toda la misión ha sido obra de sus amigos que decidieron asombrar a la cantante mientras descansaba tranquilamente. Pero para que fuese aún más especial, compartieron el momento con sus followers por Instagram Stories.

Pero parece que a Katy no le ha hecho mucha ilusión la broma a la que ha reaccionado con bastante indiferencia y ha continuado en la cama durmiendo mientras su perrito Nugget jugueteaba con ella.

Además, como si este sorpresón hubiese sido poco, sus amigos volvieron a actuar lanzando espuma a la cumpleañera mientras estaba relajándose con ejercicios de yoga.

Está claro que Katy no olvidará este día tan emocionante.