Cuando en la gala de los Premios Grammy 2015 Beck estaba recogiendo el galardón al mejor disco del año, Kanye West subió al escenario y parecía dispuesto a arrebatarle el premio al cantante.

Algo similar a lo que hizo en la ceremonia de los Premios MTV de 2009, cuando le quitó el micrófono a Taylor Swift para reivindicar que el premio que le acababan de dar a esta debía ser para Beyoncé.

[[LINK:SECCION|||1000378||| Precisamente Beck se llevó por sorpresa el premio al Mejor Álbum del Año, en una categoría en la que los favoritos eran Beyoncé]] y Sam Smith.

En esta ocasión West parece que no iba en serio y no le arrebató el micrófono a nadie. Con una sonrisa se dio media vuelta y se fue del escenario entre risas, a las que también se sumaron su mujer, Kim Kardashian, la propia Beyoncé y su marido, Jay Z.